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miércoles, 24 de abril de 2013

Reflexiones sobre el Estado y el Dinero


El primer amigo aclara más:

El Estado se convierte en enemigo, no porque lo quiera el ciudadano. A la mayor parte de los ciudadanos, que pagamos impuestos y que sostenemos a los de arriba y a los de abajo, no nos gusta tener un enemigo tan poderoso. El Estado es el que parece querer someter al ciudadano que cumple, porque es de aquél que puede sacar todo (pasa hasta con las Autonomías, se quiere atornillar a las que cumplen, para dárselo a las que despilfarran).

El poderoso tiene todos los mecanismos a su alcance para hacer lo que quiera; el menesteroso, desgraciadamente para él, tampoco puede hacer mucho. Quedamos los de siempre, señalados con el dedo acusador de los que encubren las cuentas suizas de los políticos, de la parentela real y de los grandes empresarios. Solo estoy pidiendo poder tener alguna libertad para hacer con mi dinero honradamente ganado lo que dentro de la legalidad me parezca, aunque solo sea darle una moneda  a un mendigo de vez en cuando o a mis hijos para que compren chuches.

Esta es mi opinión (de Fernando de Cos Blanco):

Hay 2 tipos de escenarios en Economía:
      - 1º el escenario de Inflación  (aumenta el dinero en circulación y suben los precios)
      - 2º el escenario de Deflación (se esteriliza dinero en circulación y bajan los precios )
                        
El 2º escenario de Deflación es el que se desarrolla en España, propiciado por la doctrina del Banco Europeo de evitar la Inflación y defender al euro.

En este escenario de Deflación es fundamental llegar al punto de inflexión en el que los precios no dejen de bajar más y empiecen a subir un poco, puesto que si no se hace así, nadie inicia el proceso de inversión necesario pero no suficiente para activar nuestra economía, y esperará para mañana o pasado mañana el inicio de ese proceso de inversión, dejando los recursos humanos/materiales/económicos "parados" sin aplicación; es decir imposibilitando el crecimiento y por tanto el progreso.

Por eso es necesario, que alguna alta autoridad económica europea (preferiblemente el Presidente del Banco Central Europeo) salga en la TV, afirmando rotundamente que el escenario ha cambiado (a la vez que se adoptan fuertes medidas propias de escenario nº 1 Inflación) para iniciar el "arranque" económico, hasta ahora frenado con la estabilización propia de la Deflación (Plan de Estabilización)  y estimulado, a partir de ahora, con el crecimiento propio de la Inflación (Plan de Crecimiento/Desarrollo).

En eso estamos. Pero nadie del BCE sale en la TV, para "estimular" la economía.




Otro amigo, me comenta 

Me preocupa que se generalicen opiniones como las expresadas aquí. No se puede dar la espalda a la sociedad en la que uno se integra.

Los hombres somos animales sociales y la complejidad de nuestras sociedades es la que nos ha permitido evolucionar como especie y desarrollarnos como seres inteligentes. El Estado no es ningún ente abstracto que nos haya impuesto el destino, los hados o los "poderes maléficos que gobiernan el mundo"; el Estado es la forma de gobernarse que ha decidido una sociedad y si no nos gusta como funciona lo que tenemos que hacer, como sociedad y con las capacidades propias del ser humano como el diálogo, es cambiarlo.

Hay cierta incongruencia en posturas que rechazan el Estado, incluso evitando por todos los modos posibles pagar impuestos, y que luego se manifiestan reclamando Sanidad Pública, Educación Pública o Alquileres Sociales, que no dejan de ser Estado en su vertiente más pura.

Por otra parte, confiar en el dinero real (que no lo es ni mucho menos) puede llevarnos a alguna sorpresa. Recuerdo, por el impacto que me produjo, una fotografía en la enciclopedia Espasa en la que se veía a un alemán del periodo entre guerras empapelando su cuarto con billetes de banco (¡Marcos alemanes!) porque la inflación galopante que se sufrió en la época los habían dejado sin valor.

Tampoco el trueque será la solución. El trueque sólo permite una economía de subsistencia en la que cualquier crecimiento es prácticamente imposible. Los defensores de este sistema que traten de imaginar cómo podríamos funcionar si las empresas (o el estado) pagasen las nóminas en productos de primera necesidad...



Un amigo me comenta:

Menos mal que Santiago Niño Becerra dice algo sensato con relación a este tema.

El único dinero “REAL” que existe es el físico. Sólo nos faltaba que los bancos centrales y los bancos particulares, los políticos y todo el que tuviera acceso al Sistema moviera todo nuestro dinero pulsando la tecla de un ordenador. Ya lo hacen con casi todo lo nuestro, pero me resisto a que lo hagan con lo poco que pueda ahorrar. Las preferentes han sido, por ejemplo, una monumental estafa, para sacar una parte del dinero “REAL” que muchos ahorradores tenían legítimamente en su casa, para convertirlo en el humo del dinero electrónico, que como todo humo que se precie de serlo se ha esfumado.

Quiero hacer con lo poco que pueda ahorrar a costa de practicar la austeridad “real”, lo que me de la gana. No quiero intereses, por los que tendría que tributar. Además me arriesgo a que el Estado me haga una “quita“. No me fío del Estado nada en absoluto. Hablo de Estado y no de Gobierno, porque todo el aparato del Estado (incluidos los gobiernos Central, Autonómico y Local, poder judicial y legislativo) está tramando contra el ciudadano.

Por eso desde hace muchos años digo que el Estado es mi único enemigo conocido. El dinero en apuntes bancarios podrá ser patrióticamente confiscado en caso de emergencia nacional.

La economía sumergida seguirá. Hay cientos de mecanismos para traspasar fondos en una economía sumergida. Uno de ellos es convertirnos, cada uno de nosotros en “banqueros furtivos”.

Otro mecanismo es volver al trueque. Si algún día no fuera posible tener la libertad de guardar algo de dinero en casa, convertiría mis billetes de dinero real en bienes “reales” , válidos parta el trueque, que debería entonces generalizarse.


Pregunta a SNB:
Quiero entender porqué funcionamos aún con dinero físico, con monedas y billetes.
Porqué no desaparece este y utilizamos únicamente dinero electrónico.
Se acabarían los ‘sobres’, la economía sumergida, la corrupción, …

Estamos muy adelantados en temas informáticos y podría darse el salto total a los pagos vía contact less y más adelante con huella digital. Actualmente existe mucha seguridad con las transacciones, mucha, de verdad.
Evidentemente el sistema de comisiones bancarias tendría que cambiar debido a que como todos pagaríamos el importe total de todas las transacciones se posibilitaría a que pudieran reducirse. Y supondría que dejasen de pagar siempre los mismos”.




Santiago Niño Becerra dixit:

Mi respuesta fue:
De entrada si algo parece lógico y no se hace, plantéate porqué es; en la mayoría de los casos la respuesta será obvia: porque no interesa.
Con esa pregunta tan  inocente has tocado un tema muy sensible: la creación de dinero. Tu sabes que la mayoría del dinero que circula no existe: son bits de ordenador: cuando concedes un crédito estás creando dinero, y, de media, por cada dólar que se tiene en depósitos se crean créditos por nueve; a eso añade créditos que crean grandes superficies y dinero que se crea a través de las negociaciones de derivados, CDSs, y otros activos sin existencia real. Aunque parezca mentira, el dinero físico es el único dinero ‘real’ que existe. Y ya sabes que el dinero, en el fondo, no es más que un depósito de valor.
Existe otra razón: identidad nacional y reafirmación cultural, algo que puede parecer estúpido pero que aún pesa mucho, sobre todo entre las personas de una cierta edad (y a esa edad todo el mundo puede votar).
Eliminar el dinero físico se hará, pero supondrá aceptar cosas: como un control total de activos y pasivos tanto para bancos como para las personas y los Estados. Es decir, se eliminará cuando las cosas estén tan mal que se acepte cualquier cosa que parezca posible como parte de la salvación.
En cualquier caso, el tema de la corrupción en forma de ‘sobres’ pienso que se ha exagerado por conveniencia.  
El caso Bárcenas, por ejemplo ha movido entre 15 y 20 M €:  
calderilla en comparación con lo gastado en obra pública, por ejemplo, en España, en los últimos diez años: lo que se gastó, ¿se gastó de forma eficiente?. Más aún, ahora que estamos en el medio de una crisis brutal: lo que se gasta, ¿se gasta eficientemente?. Y eso no lo investiga nadie.

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